Diagnóstico del Autismo

Fuente: Planeta Imaginario

El TEA parece tener su inicio en etapas muy tempranas del desarrollo cerebral. Sin embargo, los signos más obvios y síntomas de autismo tienden a emerger entre los 2 y los 3 años de edad.

Hoy en día no están claras qué variables, exactamente causan un repertorio de comportamientos compatible con un diagnóstico de TEA.

Probablemente, son muchos los factores que contribuyen en el desarrollo y aparición del autismo. Algunos desde el propio nacimiento del niño (factores genéticos) hasta quizá factores ambientales que contribuyan en su aparición. Todo parece indicar que hay una convergencia de variables que confluyen en un niño y desencadenan la sintomatología. Lo que sí parece ser claro es que, el riesgo de tener autismo se incrementa si un miembro de la familia ya ha sido diagnosticado. Por último, es importante destacar que la investigación ha demostrado que el estilo parental de educación no es una causa real, así como que el autismo no está causado por las vacunas.

El Diagnóstico temprano y un inicio de tratamiento tan pronto se consiga el mismo, son elementos cruciales a la hora de reducir los síntomas de autismo y mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familias. No hay una prueba médica para el autismo y su diagnóstico, únicamente está basado en la observación de cómo el niño se comporta en comparación con otros niños de su misma edad cronológica.

Las principales características del TEA incluyen:
1. Problemas de comunicación: dificultades para el uso y la comprensión del lenguaje. Algunos niños con autismo presentan un lenguaje muy limitado, otros no desarrollan lenguaje, otros focalizan su atención en determinados temas y otros casi exclusivamente repiten frases que han oído anteriormente o en el mismo momento.
2. Problemas de Interacción Social: se observan muchas dificultades en las relaciones de amistad mutua, dificultad para leer expresiones faciales, puede no haber contacto visual, etc…
3. Comportamientos o movimientos corporales repetitivos: aleteos, girar objetos, dar vueltas sobre si mismo, repetición de sonidos o de frases, etc…

La detección, diagnóstico y evaluación del autismo requiere de profesionales especializados, dadas las características del trastorno y los instrumentos de diagnóstico disponibles actualmente. En el ámbito de la detección temprana resulta de alta importancia la formación de médicos, enfermeras y maestros de pre-escolar para identificar síntomas de alerta y realizar una derivación a especialistas. Una selección de instrumentos de evaluación apropiados y experiencia clínica extensa con el trastorno son elementos indispensables para la detección y el diagnóstico tempranos.